Usted es un actor y el mundo es su escenario.
Así lo propone William Shakespeare en el monólogo de Jacques en el acto II de la obra cómica “As You Like It” (circa 1599).
“El mundo es un escenario,
y todos los hombres y mujeres son meros actores,
tienen sus salidas y sus entradas;
y un hombre puede representar muchos papeles.”
¿Usted es un actor?
¿Usted interpreta un personaje que es Usted?
Usted, ¿ es un personaje de ficción?
¿Creado por su propia mente?
Luego, ¿el mundo percibido es la tarima donde Usted desenvuelve su propia trama?
Muchos estudios sugieren que las historias que Usted se cuenta (a si mismo) sobre sus acciones, decisiones, motivos, razones, creencias, valores, principios, son ficticias.
Usted, ¿actúa sus propias historias?
En un MasterClass sobre la técnica Meisner, Marlon Pantaleón citaba a Sanford Meisner: “actuar es es la capacidad de vivir honestamente bajo circunstancias imaginarias”.
“¿Pero cambia el personaje o cambia la trama?”, le pregunté.
“Actuar es adaptar tu esencia -tu esencia que no cambia- a las circunstancias -que cambian-…”, respondió Marlon.
Morgan Housel, autor de “The Psychology of Money” (2020), dice que las circunstancias y las tecnologías cambian, pero las reacciones de las personas no. Las tecnologías evolucionan, pero las inseguridades, puntos ciegos y (su) candidez, no.
Luego, Usted es como un hilandero de historias para justificar sus motivos, emociones y pensamientos.
En “The Mind is Flat: The Remarkable Shallowness of the Improvising Brain” (2018), Nick Charter concluyó que las historias que nos contamos sobre nosotros mismos (no sólo) son no-fidedignas cuando se trata de los detalles… son improvisaciones. Han sido creadas en retrospectiva.
“Somos”, dice Charter, “en un sentido real, personajes ficticios creados por nosotros mismos”.
¿Actores de nuestro soliloquio?
Usted vive creando, inventando, generando, explicaciones o interpretaciones para las ideas y acciones de los demás.
Vive creando, inventando, generando, explicaciones o interpretaciones para sus propias las ideas y acciones.
Estas ideas, creencias o acciones no están pre-concebidas. Ni pre-calculadas. Esto implica que “los pensamientos, como la ficción, existen en el instante que se inventan y no momentos antes”, dice Charter.
“La mayor parte de su vida se desarrolla en un mundo ficticio”; propone Lisa Feldman-Barret en “7 ½ Lessons About the Brain” (2020).
Y la “racionalidad está determinada por la su naturaleza como ser narrativo”, propone Walter Fisher en su Teoría de Paradigma Narrativo.
Usted prefiere una buena historia -coherente, causal- antes que argumentos bien fundamentados o evidencias.
Usted es un storyteller experto capaz de justificar(se) elecciones -comerciales, políticas, personales- que nunca hizo.
¿Usted se puede convencer de haber hecho elecciones que nunca hizo? ¿Recuerda si las hizo? ¿Cree que recuerda que no las hizo?
“Recordar no es recuperar información estática sino una imperfecta recreación de su interpretación de lasexperiencias”, dice el neurocientífico Daniel Levitin en una entrevista a The Sun.
Ahora, ¿por qué Usted crea y recrea esas historias?
Porque allí inventa cosas. Como las ideologías, las tradiciones, las religiones, las naciones, la democracia, las leyes, el dólar, los memes o las marcas.
Porque allí construye la realidad social.
Y es en esa realidad social dónde Usted vive.
Muere.
Reina.